Barcelona da a conocer la Torre de les Aigües de Poblenou, un nuevo mirador de la ciudad

Torre de les Aigües de Poblenou,

Barcelona ha puesto en marcha un nuevo mirador, la Torre de les Aigües de Poblenou, ubicado en la plaza Ramon Calsina. Construida en 1882, fue durante muchos años  la atalaya de este barrio con su gran estructura de ladrillo de 63 metros de altura.

Además, varias generaciones de niños estuvieron intrigados con el reloj de la torre, de sólo seis números. «¿Los días no tienen 24 horas?», les cuestionaban a sus padres. Una pregunta que pocos sabían responder.  El reloj era realmente un indicador de un depósito de agua de 600.000 litros.

Pues a partir de ahora se podrá conocer éste y otros secretos de una de las principales señas de identidad del barrio de  Poblenou. La torre, obra del arquitecto Pere Falqués, recogía el agua de un caudal subterráneo del río Besòs, la almacenaba en ese depósito y la bombeaba hacia toda Barcelona.

La construcción fue potenciada  la Sociedad de Aguas de Barcelona Ladera Derecha del Besòs. Una alcantarilla con el anagrama de esta sociedad se pudo ver en la avenida del Portal de l’Àngel hasta inicios del presente  siglo. Hoy en día,  esta alcantarilla pertenece al museo que gestiona el Arxiu Històric del Poblenou en la Torre de les Aigües y en su edificio anexo, la Casa de Vàlvules.

En 1890, apenas ocho años después de que su empresa empezara a canalizar agua hacia Barcelona, el ambicioso sueño empresarial de Javier Camps se vino abajo. El agua se había salinizado tanto que ni siquiera era apta para el riego.

Entonces, la torre dejó de funcionar y tuvo varios dueños desde aquel momento.  El último, la industria Macosa, que usó el agua salada para la refrigeración de sus hornos. Esta empresa siderúrgica, que se integró en la multinacional Alstom y se trasladó a la localidad de Santa Perpètua de Mogoda en 1994, donó a Barcelona la Torre de les Aigües.

Ahora el Ayuntamiento de Barcelona  ha cedido durante 15 años su gestión al Arxiu Històric del Poblenou, que organiza visitas guiada (incluso nocturnas y a la carta) y buscar convertir este edificio en un nuevo hito turístico de la capital de Cataluña.

Foto vía Castellers de Barcelona